Ayuntamiento Neoclásico de Ventura Rodríguez
Fabrica de sillería y Casa Consistorial desde su construcción, en tiempos de Carlos III, el rey albañil, la obra civil más importante y mejor conservada de la Ciudad, al menos su fachada principal.
La traza inicial es de José de Ituño, en 1768, con alhóndiga, carcel, peso real y carnicerías,muy modificada por Ventura Rodríguez. Las obras se adjudicaron a Pedro Zaldibe, maestro cantero de Haro. Se nombró arquitecto a Francisco Alejo Arangurenen 1775, año inscrito en la puerta de entrada, y se entregó la obra en 1778.
La dirección fue de Ventura Rodriguez (1717_1785), Director de Arquitectura de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y Maestro Mayor de las obras de la villa y corte, el arquitecto más representativo de la transición española del barroco al neoclásico, su informedel 17 de julio de 1769, año en romano del frontispicio de la fachada, demuestra su última tendencia hacia el purismo neoherreriano. Suprime adornos, modifica el proyecto, para mayor seguridad del edificio, y no altera el costo total, estimado en 54.000 r.v.
A pesar de la documentación existente sobre la dirección de la obra por Ventura Rodríguez, algunos autores se la atribuyen a Juan de Villanueva, quizá por recordar a otras obras neoclásicas de Madrid, como la puerta de Alcalá, de Francisco Sabatini, arquitecto preferido del rey.
Ventura Rodriguez, conforme al eclecticismo de mediados del XVIII, fundamenta la obraa su fin último, AYuntamiento, y dispone la fachada como portada con dos cuerpos y tres alturas. Enel bajo retorna al paramento almohadillado renaciente para soportales con cuatro arcos de medio punto sobre pilastras. Las claves de los arcos están labradas con motios vegetales, en los soportales, y un espíritu burlón en el acceso.
En el segundo cuerpo, en una mezcla de purismo y neoherreriano,balconada corrida sobre mesulón de piedra con herrería, sobre la que se abren cuatro esbeltos vanos con arcos de medio punto sobre cinco parejas de pilastras toscanas que soportan el entablamento. Los altos vanos del segundo cuerpo dan luz a dos plantas, disimulando el paso a la última por cubierta de madera.
Estos dos cuerpos recuerdan al palacio Pitti de Florencia, donde Brunelleschi creó en 1440 elprimer palacio renacentista.
Sobre el entablamento, dos cornisas enmarcan el frontis entre alerones con dobles parejas de bolas en sus extremos, y la inscripción: REINANDO CARLOS III / AÑO DE MDCCLXIX. Remata la fachada el escudo de la Ciudad, de excesivo barroquismo, desproporcionado y muy en desarmonía con el resto de la fachada, incluso por el colos blancuzco.
Otro juego de pilares interiores y el acceso, con moldura mixtilínea, y la data AÑO DE 1775 en el dintel.
Es obra de la última etapa de Ventura Rodriguez, afín a su Iglesia de Agustinos de Valladolid, fachada de la Catedral de Pamplona y otros muchos trabajos. En estos edificios se muestra lejos de su primer severo barroco romano: proyecto del Palacio Real de Aranjuez, Capilla del Palacio Real, Iglesia de San Marcos en Madrid y Capilla del Pilar de Zaragoza.
Basílica de Nuestra Señora de la Vega
Dedicada a la patrona de Haro, tradicionalmente se dice que la basílica existió desde tiempos de la aparición de la Virgen, es decir, hacia el siglo X, situada en la vega, extramuros de la villa. Este primitivo edificio se fue ampliando sucesivamente.
El edificio que conocemos en la actualidad es de estilo barroco, de tres naves, cubierto con bóveda de arista sobre arcos de medio punto y pilastras cruciformes. Se comenzó en 1703 según proyecto de Bernardo de Munilla y Juan de Villanueva, y lo realizaron Pedro Orcaechea, Ignacio Escurra y Pedro de Elejalde. La portada en arco de medio punto tiene imágenes de San Pedro y San Pablo, rematada en espadaña. En el interior, destaca el retablo del altar mayor de estilo barroco con la imagen de la Virgen de la Vega, gótica del siglo XIV. Lienzos barrocos de estilo tenebrisa en la Sacristía.
Iglesía Parroquial de Santo Tomás
Construida sobre un edificio anterior, bajo la protección de los Condestables de Castilla, se sitúa a los pies del cerro de La Mota, núcleo primitivo de Haro. Inició la construcción Juan de Rasines, continuando Pedro de Rasines y su hijo Rodrigo, finalizándose en el primer tercio del siglo XVII por Pedro de Origoitia y Andrés de Venea.
En un edificio construido en le siglo XVI, realizado en piedra sillar, de tres naves de igual altura, con bóvedas de crucería estrellada, sobre arcos apuntados y columnas y pilastras adosadas. La portada principal, bajo arco, está concebida como retablo y tiene escenas del Calvario e imaginería de los apóstoles. En el tímpano, Padre Eterno y escudos de los Velasco. Es una obra de Felipe Vigarny. La torre de estilo barroco fue realizada por Juan de Raón en 1671, siendo la primera de este estilo realizada en La Rioja. En el interior destaca, el retablo del altar mayor, obra de fray Pedro Martínez, de estilo barroco, e imagen de San Felices de Esteban de Ágreda.
Palacio de Beldaña
La llamada casa de Paternina forma uno de los rincones más atractivos y evocadores de Haro, y se encuentra en la rinconada de la antigua muralla.
En la esquina y rincón, dos medievales y severos torreones partidos, como atalaya volada, con dos ventanas cada uno, jambas y dintel casetonados los de la esquina.
El acceso tiene las jambas almohadilladas, así como dintel, cuyas dovelas están decoradas por labras manieristas con motivos florales, cabezas de ángeles y modillones de piedra.
Dos cariátides de busto desnudo sobre pedestales soportan el peso del entablamento formado por cornisas rectas, almohadillando sus cabezas con capiteles jónicos a manera de montera taurina, y con la parte inferior sustituida por modillones adornados por grutescos, como estípites antropomórficos. El friso del antablamento decorado con cabezas de ángeles en actitud de diálogo. La noble puerta de madera con clavos de hierro, tallada en el mejor estilo castellano, da acceso al espacioso zaguán, con techumbre de madera y suelo de alfombra empedrada, dos columnas toscanas y bajada a bodega, y escalera con herrería a los pisos.
En la segunda planta, ventana con decoración pareja a la de abajo, aunque, el oficio de las cariátides, es realizado por efebos que soportan entablamento prolongado en cornisa recta.
Marco similar en la ventana de la última planta. Culminan la facha cornisa de piedra y los canes tallados.
Escudo en medio-relieve de estilo renaciente. Timbrado por cimera terciada a la derecha, lambrequines de hojas de acanto abullonadas, con dos sables desnudos en palo, uno por cada lado, en representación de la justicia y el poder soberano. Del escudo cuartelado, sólo se leen los cantones de la punta: 13 estrellas, de los Salazar, y en el cantón siniestro, los motivos más repetidos en Haro: castillo y árbol surmotados de sol naciente, de los Ollauri.
Todo parece indicar que este palacio fue escenario del gran acontecimiento de la vida local: La Ciudad juró fidelidad y obediencia al primer rey español de la cas Borbón, en 1710, en plena guerra de sucesión entre Austrias y Borbones, y prestó refugio a la futura reina doña María Luisa de Saboya, junto a su hijo Luis, príncipe de Asturias, en la casa de la familia Salazar. Por aquella gesta los Salazar conservan un retrato del niño Luis y privilegios heráldicos. EL nuevo rey, Felipe V, correspondió a la hazaña de Haro y la tituló MUY NOBLE Y MUY LEAL.
El conjunto es magnifico ejemplo del estilo plateresco, así llamado por semejarse a la labor de los orfebres, versión española del cuattrocentismo. Puede proceder del segundo tercio del XVI, cima del plateresco purista, por su tendencia a la mayor pureza decorativa y a los efectos monumentales, y renacimiento genuinamente español. Existe unanimidad entre los especialistas, todos ellos admiradores del monumento: Camón Aznar, Layna, Ridruejo y Moya Valgañón.
Palacio de la Plaza de la Cruz
Impresionante caserón barroco del s.XVIII también denominado Palacio del Círculo Jaimista en recuerdo al partido político que tenía allí su sede.
El edificio de planta cuadrada consta de tres plantas y un alto. Tiene una portada de medio punto y destacan en su fachada del segundo piso seis grandes balcones con decoración mixtilínea y ondulante.
Podemos apreciar también las enormes dimensiones en relación al edificio de la escultura nobiliaria muy recargada al estilo del barroco. El edificio se culmina con una cornisa con modillones y canes tallados en el alero.
Su fecha de construcción se estima a mediados del s.XVIII debido a su gran parecido con el Palacio de Tejada, de la calle Lucrecia Arana, fechado en 1733.
Palacio de las Bezaras
Edificio barroco del s.XVIII de plana rectangular y construido en piedra de sillería, destaca por sus dimensiones (casi 2000 metros) y su construcción a diferente altura ya que a la calle La Vega tiene 2 plantas y 3 hacia la calle San Roque.
También conocido como el Palacio de las Cigüeñas ya que la linterna de su bóveda alberga un gran nido de estas aves tan presentes en nuestra región.
Es digna de mención su gran escalera interior de piedra y su cúpula de media naranja.
En el recinto exterior al palacio podemos observar una picota de arenisca única en Haro que se utilizaba en sus orígenes para la administración de justicia. En sus bajos alberga una bodega medieval. Se restauró en 1975.
Palacio de las Conchas
Edificio del siglo XVIII con planta cuadrada, tiene tres alturas y está construido en piedra de sillería con pilastras cajeadas en las esquinas. Aunque se trata de un único edificio, ocupa dos parcelas catastrales diferentes. Tiene una única caja de escaleras que se encuentra dividida con un tabique que coincide con el límite de las dos parcelas
Palacio de los Condes de Haro
Por sus adornos finales corresponde al primer barroco español del XVII, y por su planta renacentista y sobriedad decorativa inicial, según las estrictas y majestuosas líneas del purismo, sería del XVI.
Pilastras almohadilladas laterales con escudetes.
Portada con molduras mixtilíneas, clave floral, doble pareja de salomónicas, novedosas en edificios civiles, entablamento con roleos, frontón roto y acróteras como pirámide con bola, al modo escurialense.
El gran escudo centra y justifica la portada: cuartelado como los del Carmen, yelmo al frente, leones empinados, y el todo sobre cruz flodelisada de Santiago y el Toisón de Oro.
En la última, ventanas con alféizar volado y moldura mixtilínea, friso de acantos y rosetones y gárgolas con cabezas de animales fantásticos. Juan Martínez Pellón y Santiago de Lierno se comprometieron en 1661 a levantar la fachada, según traza de Miguel Llanos, de la casa de don Antonio de Ollauri.
Al apellido Ollauri pertenecen los motivos heráldicos del escudo y medallones: castillo con tres torres y árbol con oso atado surmontados por el sol, estrella y reciente. Los otros dos cuarteles, cantón siniestro: árbol y lobo pasante; y, en la punta: lobo pasante sobre campanas, señalan el parentesco de la casa con los López de Haro. Los Ollauri, de reconocida nobleza riojana, proceden de la villa de Ollauri, del partido judicial y cercana a Haro; una rama pasó a Haro y otra a Guipúzcoa.
Palacio de Salazar
El palacio es espléndida fábrica de sillería del renacimiento español, del XVIII, y ejemplar muestra de la transición de la riqueza ornamental del plateresco a la severidad y purismo del herreriano, anterior al barroco.
Con fachada a dos calles:
Calle de la Paz nº 4
Portada flanqueada por pilastras, acceso con arco de medio punto, molduras y enjutas resaltadas, y puerta de madera con clavos de hierro originales. La clave del arco está enriquecida por escudete ovalado con las 13 estrellas de los Salazar y adornado con motivos vegetales.
En el primero, balcón central con moldura mixtilínea y clave con escudete parejo al de abajo; otros dos escudos, próximos al barroco, timbrados por celada al frente, cimera de plumas, lambrequines abullonados y tenantes; y dos balcones moldurados y claves con relieve de angelote.
En la última, ventanas de marco, doble cornisa y canes tallados.
El más probable constructor del Palacio es don Juan de Salazar Ortegón (Briñas, 1632_Haro, 1707), primero de los Salazar en Haro, casado en 1659 con doña Francisca González de Suso, natural de Haro, y a cuyos apellidos pertenecen la pareja de escudos de la portada.
Calle Siervas de Jesús nº 3
Pilastras almohadilladas y cornisas en las tres alturas. En la primera, dos balcones con moldura mixtilínea y, en sus claves, escudetes ovalados con las 13 estrellas de los Salazar, mensulón corrido y herrería. Galería alta abierta con herrería y arcos de medio punto sobre pilastras toscanas conclaves decoradas, y los canes tallados de la cubierta de madera.
Palacio de Tejada
Fabrica de sillería con tres alturas de estilo transición, con predominio del barroco (frontones curvos rotos sobre ménsulas) sobre el neoclásico (pilastras laterales y la disposición regular de la decoración) e incluso alguna influencia del rococó francés.
Portada enmarcada por cornisas y pilastras adosadas con decoración pareja por altura. Acceso y ventanas con molduras mixtilínea, con arco conupial gótico, y éstas con frontones curvos rotos sobre ménsulas.
En la segunda, balcón sobre mensulón con herrería, de los Azcárraga, y dos hornacinas sobre ménsulas, con bustos y frontones sobre columnas corintias. Balcones altos parejos al principal.
Escudo: dos lobos en árbol, cimera a la diestra, lambrequines y punta barrocos, dos angelotes sobre leones tenantes, el todo sobre pergamino, y la data año de 1733.
Friso alto con losetas y triglizos. Canes tallados de la cubierta de madera, los de las esquinas son cabezas de leones.
En homenaje a la reina de la zarzuela, Lucrecia Arana (Haro, 1867 Madrid, 1957), la Asociación Cossío colocó una placa de sillería en el lateral del Palacio.